viernes, 26 de noviembre de 2010

Paseo por Westboro

Bueno, tras unas semanas de parón vuelvo a la carga, aunque esta entrada no será muy larga. Quería contaros mi pequeña excursión veraniega a la parte oeste de Ottawa, en concreto a la zona conocida como Westboro. Se puede llegar a ella en bus a cualquier hora del día, pero aquí al chaval le dió por ir andando y siguiendo el curso del río Ottawa (no veáis la paliza...). Mi intención era llegar a una pequeña "playa" (llamada, en un alarde de originalidad, Westboro Beach). Debo matizar aquí que lo de las comillas es porque, técnicamente, se trata de un rincón con arena en el que puedes bañarte en el río (lo cual puede hasta no ser recomendable para la salud, pero bueno, todo sea por crear ambiente veraniego). Conseguí llegar hasta mi objetivo? Para averiguarlo, seguid leyendo un poco más....
El paseo comienza en un lugar que ya conocemos de entradas anteriores: el parlamento de Canadá. Si os fijáis bien, en la parte baja de la colina del parlamento hay un pequeño paseo al borde del río, que funciona también como carril bici. Pues bien, ahí comenzo la excursión, siguiendo el curso del río en dirección oeste.



Tras un ratillo andando nos encontramos con una primera sorpresa escondida en este pacífico recorrido: el museo de la guerra de Canadá. Pensé en entrar un rato para curiosear y echarle un vistazo, pero mi objetivo del día aún estaba lejos, y además es uno de los museos que tengo más cerca de casa, así que pensé que ya habría tiempo. Por otra parte, y tal vez un factor más a tener en cuenta, es que cuando llegué ya estaba cerrado ^^.
Así que, sin dejar que la ambición de poder y riquezas me llevaran a la ballata o guerra y cegaran mi noble espíritu aventurero, proseguí con mi excursión con destino playa. Conforme iba avanzando la tarde y me alejaba de la zona de edificios altos, el paisaje se me antojaba más espectacular. Ejemplos:


Como habréis podido observar en las fotos, me quedaba poca luz diurna, y mis planes de llegar a tiempo para ver la playa se desmoronaban. Y así fue: no llegué a ver la playa. Aún no la he visto (y muy probablemente no intente ir, ni siquiera en bus, hasta dentro de medio año más o menos).

Sin embargo, lo que encontré tras andar unos tres minutos más fue mucho mejor que una pequeña playa a la orilla de un río: cuando la tarde se despedía de mí en el horizonte, llegué a una exposición de esculturas (bastante minimalistas, todo sea dicho) al aire libre. Creo que las imágenes hablan por sí solas:



"Familia". Creo que era la escultura que más me gustó. Quizás porque estoy lejos de la mía :)
Y con esto termino de hablaros de mi pequeña excursión, y también de contar cosas de mi verano aquí (que ya me vale, estamos casi en diciembre!!). Me dejo en el tintero los viajes que hice con Lidia cuando estuvo por aquí, pero ya encontraré algún hueco más adelante para recordarlos con vosotros. De momento, para la siguiente entrada os contare cómo he vivido el otoño canadiense. No he llegado a moverme de Ottawa estos meses, aunque igualmente he conseguido algunas imágenes e impresiones interesantes. Os espero!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Parlamento y centro de la ciudad

Como os prometí, voy a contaros un poco más de la ciudad de Ottawa y de las zonas principales. En la anterior entrada os mostraba en algunas fotos el parlamento de Canadá desde uno de los puentes que unen Ottawa y Gatineau (el puente Alexandra, en concreto). Ahora os pondré algunas imágenes más cercanas:

En serio, yo no he sido, esa bola de fuego ya estaba allí cuando llegué...

Tanto su parte delantera como posterior llaman la atención por ser una de las pocas construcciones con algo de "sabor antiguo", aunque realmente la construcción no tenga más de setenta y cinco años.

En los alrededores del parlamento puedes encontrar algunas estatuas conmemorativas e incluso una pequeña construcción con aire japonés:
Estatua de George Brown. Al igual que él, muchos de los primeros políticos canadienses eran de origen escocés (curiosamente, también hay muchos pubs y cerveza por todas partes).

Edificación en memoria de las fuerzas policiales de Ottawa (creo recordar, si no ya me corregiré en los comentarios).
Desplazándonos un poco hacia el este nos encontramos con el final del famoso canal Rideau, que divide la ciudad de Ottawa en dos partes. Está considerada la pista de patinaje sobre hielo más larga del mundo, y durante el invierno es usada para patinar rumbo al trabajo o para jugar al hockey, por ejemplo. De momento aún no hay hielo, así que tendremos que conformarnos con verlo con agua:

Esto es solo la parte final, me guardo otras fotos para una próxima entrada.

Ya adentrándonos un poco en el centro de la ciudad tenemos, por ejemplo, el monumento a los caídos en la Primera Guerra Mundial, o el hotel Chateau Laurier (del que escuché algunas historias de fantasmas bastante chulas en Halloween), entre otras cosas.

Monumento a los soldados de la Primera Guerra Mundial. No se nota mucho que esta la hice otro día, no?


Al fondo, el hotel Chateau Laurier, uno de los hoteles más lujosos de Ottawa. Con fantasmas incluidos, por supuesto...
Edificios del Ministerio de Defensa de Canadá, al atardecer.

Este pasaje conecta dos centros comerciales enormes. En general, puedes recorrerte una parte considerable de la ciudad dentro de estos centros comerciales, lo cual en pleno invierno no parece mala idea...
Algunos ya me habéis preguntado por esos famosos centros comerciales gigantes subterráneos que hay en muchas ciudades en Canadá. Tengo que decir que, si bien los de Montreal y Toronto son espectacularmente extensos, el de Ottawa se me hace más bien pequeño en comparación. Además, no se por qué, pero creo que no causé buena impresión la primera vez que entré...
Los alces, criaturas bellas y pacíficas donde las haya...
Y bueno gente, esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado el post, y para el siguiente intentaré contaros una pequeña excursión que hice en verano hacia la zona oeste de la ciudad. Me despido con una panorámica nocturna de la ciudad: